Internacional
Trump asiste a histórica audiencia en la Corte Suprema por su orden contra la ciudadanía por nacimiento
el presidente Donald Trump se convirtió este miércoles en el primer mandatario en funciones en asistir a alegatos orales ante la Corte Suprema de Estados Unidos, donde el máximo tribunal del país comenzó a analizar uno de los casos más trascendentales de su segundo mandato: la orden ejecutiva que busca restringir la ciudadanía por nacimiento.
La caravana presidencial recorrió las avenidas Constitution e Independence, pasando por el Monumento a Washington y el National Mall, mientras multitudes se congregaban en las aceras para presenciar el momento histórico. En el interior de la sala, Trump escuchó los argumentos de un caso que podría redefinir décadas de interpretación constitucional sobre quién tiene derecho a ser ciudadano estadounidense.
El alcance de la orden ejecutiva
La orden, firmada por Trump el primer día de su segundo mandato, establece que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres que se encuentren en el país de manera irregular o temporal no serán reconocidos como ciudadanos. De entrar en vigor, afectaría anualmente a más de un cuarto de millón de recién nacidos, según investigaciones del Migration Policy Institute y del Population Research Institute de la Universidad Estatal de Pennsylvania.
Aunque la retórica presidencial se ha centrado en la migración irregular, la medida también alcanzaría a personas que residen legalmente en Estados Unidos, como estudiantes internacionales y titulares de residencia permanente.
El debate constitucional
El caso somete a escrutinio la interpretación de la 14.ª Enmienda de la Constitución, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil para garantizar la ciudadanía a las personas negras y a los antiguos esclavos. Su texto establece: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del Estado en que residan”.
La administración Trump sostiene que los hijos de no ciudadanos no están “sujetos a la jurisdicción” estadounidense, un argumento que ningún tribunal ha aceptado hasta ahora. El procurador general D. John Sauer instó al máximo tribunal a aprovechar el caso para corregir lo que denominó “malentendidos persistentes desde hace mucho tiempo sobre el significado de la Constitución”.
En contraste, Cecillia Wang, directora jurídica de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), que representa a mujeres embarazadas afectadas por la orden, afirmó: “Tenemos al presidente de los Estados Unidos intentando reinterpretar radicalmente la definición de la ciudadanía estadounidense”.
Precedentes y bloqueos judiciales
La orden ejecutiva nunca ha entrado en vigor en ninguna parte del país. Tribunales inferiores, incluido uno en Nueva Hampshire, la han bloqueado por considerarla ilegal o probablemente ilegal conforme a la Constitución y la ley federal. En sus decisiones, los jueces han invocado el precedente de 1898 de la Corte Suprema en el caso Wong Kim Ark, que determinó que el hijo nacido en Estados Unidos de ciudadanos chinos era ciudadano estadounidense.
Trump arremete contra los jueces
El mandatario llegó al tribunal después de haber lanzado un ataque preventivo contra los magistrados el domingo en su plataforma Truth Social. En un mensaje que vinculó la ciudadanía por nacimiento con “los bebés de esclavos”, Trump calificó a los jueces que podrían fallar en su contra como “tontos” y “antipatriotas”.
Estas declaraciones se suman a las críticas personales que el presidente ha dirigido a los magistrados tras fallos adversos, como la decisión de finales de febrero que anuló los aranceles impuestos por Trump bajo una ley de poderes de emergencia que nunca antes se había utilizado de esa manera.
Un fallo que define el verano
La Corte Suprema, que hasta ahora ha respaldado en gran medida las posturas del presidente —aunque con excepciones notables—, emitirá su fallo definitivo a principios del verano. El resultado determinará si la interpretación centenaria de la ciudadanía por nacimiento se mantiene o si, por primera vez en más de un siglo, el máximo tribunal avala una restricción sin precedentes a un derecho considerado fundamental en el sistema constitucional estadounidense.










